Iglesia NNSS Nieves

Edificio de principios del XIV, ampliado en el tercer cuarto del XVI y profundamente remodelado con posterioridad a 1755. A la primera etapa corresponden la estructuración general del edificio, de planta rectangular con tres naves de cuatro tramos cada una, separadas por arcos de medio punto --que en un principio fueron apuntados--, y cabecera poligonal de dos tramos, así como las dos portadas laterales y la torre-fachada situada a los pies de la iglesia. La cabecera está constituida por dos tramos, el primero rectangular y el segundo pentagonal, cubriéndose con bóvedas de nervaduras.

La portada de la nave derecha, labrada en priedra, está formada por un arco de medio punto rebajado --adintelado con posterioridad--, decorado con puntas de diamantes y flanqueado laterialmente por baquetones, apareciendo en la parte superior una hilera de modillones que sostuvieron un desaparecido alero. La de la nave izquierda, de igual material y asimismo adintelada con posterioridad a su construcción, está formada por un arco apuntado decorado con puntas de diamantes. La torre-fachada de los pies corresponde también a la primera etapa, rematándose por un cuerpo de campanas coronado por un chapitel del XVIII decorado con azulejos. A la segunda etapa pertenece la capilla colateral derecha, de la planta cuadrada y cubierta con bóveda semiesférica, y las dos portadas que la comunican con el presbiterio y la nave. Con posterioridad a 1755 el tempo se modificó profundamente. Se transformaron los pilares, los arcos y las cubiertas de las naves, sustituyéndose las primitivas techumbres de madera por bóvedas de cañón con lunetos, en la central, y bóvedas vaidas, en las laterales.

El retablo mayor es de traza gótica y consta de banco y de dos cuerpos con cinco calles. En las laterales y en la parte superior de la central aparecen tres pinturas sobre tabla cubiertas con doseletes que representan escenas de la vida de Cristo y de los Santos, inspiradas en su mayoría en grabados de Shongauer. Su ejecución se vincula con la escuela sevillana de hacia 1500, apreciándose hasta tres estilos distintos. Restaurado en 1971, en la honacina central se colocó una imagen de la Virgen con el Niño que repite el modelo de la que en un principio figuró en ese lugar. En el presbiterio son de destacar el zócalo de azulejos de cuenca y cuerda seca de principios del XVI y la puerta situada en el lado izquierdo, con marco y batientes de madera tallada de hacia 1500. La bóveda del presbiterio se decora con pinturas de cabecera de la nave izquierda hay que reseñar un lienzo de la Oración en el Huerto de hacia 1600. En el muro de la nave aparece un retablo, de un cuerpo con tres calles separadas por columnas corintias y ático, del primer tercio del XVII. En la capilla bautismal, situada a los pies de la nave, hay una interesante pila bautismal mudéjar labrada en piedra, del siglo XV.

En la capilla colateral derecha se conserva un frontal de zulejos del último tercio del XVI con la figura, al centro, de la Virgen de la Luz y a los lados escudos dominicos en el que se han introducido para completarlo piezas de principios del XX. En la nave derecha aparece una pila de agua bendita del XVI y un retablo del XVIII con escultura moderna de la Inmaculada al centro. A los pies se dispone un retablo de 1709 muy recompuesto.

En la sacristía hay una cajonería del XVIII y una interesante colección de piezas de orfebrería. Entre ellas destacan una cruz parroquial de plata cincelada, de hacia 1575, con relieves de temas de la Pasión encuadrados en estructuras arquitectónicas, en el nudo, y de ángeles pasionarios, los Evangelistas y Doctores de la Iglesia, en los brazos de la Cruz. Son dignas de destacarse asimismo las siguientes piezas: un ostensorio de plata dorada del último cuarto del XVII; otro de metal con la base de hacia 1600 y el viril de fines del XVII; un copón de plata repujada de hacia 1600; un cáliz del mismo material renovado en 1700; una bandeja de vinajeras del último tercio del XVIII con los punzones de los plateros Gargallo y Carmona y una concha bautismal de plata de principios del XVIII.

Edificio de la Iglesia
Edificación de tres naves, orientada en la forma tradicional, con cabecera profunda y torre-fachada. Bóvedas de crucería cierran el presbiterio y el tramo anterior a éste; otras de canón ligeramente apuntados con arcos del mismo tipo y lunetos cubren la nave principal y pequeñas bóvedas vaídas los espacios en que se dividen las laterales. Una cúpula cierra la capilla de la nave de la Epístola. Comunica el templo al exterior por dos interesantes portadas que son de gran sencillez y belleza. La más interesante es la del Sur correspondiente al muro de la Épistola, formada por un arco de sillería, trasdosado de otro constituidos por cabezas de clavo dos baquetones delimitan el conjunto y por la parte superior fuertes modillones de tipo cordobés apearían un alero, hoy perdido. La otra portada, situada en el muro del Norte, ofrece semejante disposición arquitectónica, aunque más simple en conjunto. Ambas parecen de la etapa primitiva del templo, y sufrieron una reconstrucción para disponer sus vanos en forma adintelada. Por el tipo de la molduración y algún otro pormenor, puede atisbarse la proximidad de Renacimiento.

A diversas épocas pertenece la fábrica de este notable edificio, jalonadas por elementos de los estilos en boga en cada una de ellas. Su construcción data del siglo XIV, y a esta etapa pertenece la estructura del edificio, así como las bóvedas del presbiterio, las dos portadas y la torre-fachada situada a los pies del templo.

El presbiterio y su tramo precedente ofrecen caracteres interesantes pertenecientes a esa etapa primitiva de su construcción. Está formado por un espacio rectangular con nervios diagonales y espina al que sigue el ábside con otros nervios, que en número de seis arrancan en abanico de una clave, ligando con el espacio anterior por la continuación de la pequeña espina antes citada. Dichos nervios apean en fuertes columnas, empotradas en el muro, que bajan hasta el pavimento. Estas se cortan en la casi totalidad del perímetro del ábside, por doble imposta, una formada por decoración en cable, que corre a la altura de los capiteles y otra, más baja, decorada con cavetos. Tres ventanales rompen la monotonía de este conjunto, abriéndose una de ellos en el testero principal y los otros dos en sendos paños laterales.

En la cabecera de la nave de la Epístola existe una interesante capilla, que servía de Sagrario hasta los sucesos revolucionarios de 1936. Según firmaba una leyenda redactada en el banco del Retablo, que en estos sucesos destruyeron, pertenecía a la familia Melgarejo. Está cubierta por cúpula y tiene un arco de menor interés con la nave donde se halla. Toda esta construcción es muy notable y puede fecharse en el tercer cuarto del Siglo XVI, concretamente entre los años 1560 y 1570.

Posiblemente la fábrica del templo debió sufrir grave quebranto a causa del Terremoto de Lisboa de 1755, o por algún otro motivo, pues, en 1757 se llevan a cabo obras importantes que afectan a la estructura del edificio, realizadas por el alarife José Candil siguiendo informes del arquitecto Pedro de San Martín. Dos años más tarde, en 1759, el también arquitecto Pedro de Silva informa de la finalización de dichas obras, mediante las que se transforma su interior dotándolo de un aspecto más clasicista del que presentaría en su estado original.

La torre muestra destacada significación, ya que está considerada como una de las más características. Su interior no revela particularidades dignas de mención; en cuanto al exterior es más notable su frente de levante que mira al alfiz, que claramente delata la fecha a que pertenece. También merece citarse la ventana geminada mudejárica de dicho lado, de caracteres muy semejantes a la que se abre en el opuesto.

Aún cuando no puedan ofrecer gran luz las notas históricas apuntadas en la introducción convendrá no olvidar la época de reconquista del pueblo y las revueltas nobiliarias que a fines del Siglo XV tuvieron por teatro esta villa[1].


Retablo del Altar Mayor
Artículo principal: Retablo de la Iglesia de Santa María de las Nieves de Alanís
El retablo del Altar Mayor es uno de los ejemplares de mayor interés en la arquitectura de retablos del primer tercio del Siglo XVI; ofreciendo la disposición general de obras análogas de dicho período. Esta compuesto para servir de marco a varias pinturas sobre tablas donde se desarrollan escenas de la vida de Jesús y algunas figuras de Santos. Sobre cada una de dichas tablas se hallan bellos doseles con motivo del gótico, salpicados de elementos mudejáricos. Las historias pictóricas se desarrollan en zonas laterales en la forma siguiente desde el lado del Evangelio al opuesto. Zona superior: San Pedro, San Juan Bautista, Calvario, San Juan Evangelista y San Pablo. Zona central: Anunciación. Natividad del Señor, Adoración de los Magos y Circuncisión. Zona inferior: Cena Sacramental, Coronación de Espinas, Quinta Angustia de María y Resurección.

Este importante retablo fue restaurado entre los años 1966 y 1971, por la Dirección General de Bellas Artes de Madrid y expuestas sus tablas en el Museo Provincial de Bellas Artes de Sevilla hasta el 30 de Mayo de 1973. en que fueron entregados a este ayuntamiento e instaladas en el Altar Mayor del templo parroquial[1].


Monumento histórico artístico
Bien de interés cultural, en 1982 el Ministerio de Cultura declara monumento histórico artístico de carácter nacional la iglesia parroquial Nuestra Señora de las Nieves de Alanís, quedando publicado en el BOE de ese mismo año[2].


Referencias
↑ 1,0 1,1 Revista de Feria. Año 2000. Cronista Oficial.
↑ Real Decreto 554/1982 de 15 de enero del Ministerio de Cultura, BOE de 1982.

 

Artículo de D. Antonio Pérez

 

 

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Localización

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